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Geointeligencia frente a la lucha contra el COVID-19

September 10, 2020

A principios del 2020, distintos medios internacionales nombraban la aparición de un virus en la ciudad de Wuhan, China. La enfermedad parecía tan lejana que no era tema de conversación. Poco a poco el virus cobró mayor importancia, cada vez estaba presente en más países hasta que la situación fue declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud.

Meses después de esto, hemos podido presenciar la transformación de la realidad como la conocíamos, por lo que en estos momentos de reinvención, ha sido necesario fortalecer los sistemas económicos, políticos y sociales de los distintos países del mundo, asegurando una inminente reconfiguración del orden mundial. 

En este sentido, distintos tipos de tecnologías han sido adoptadas con dos principales objetivos: 

1. Evitar la propagación del virus.

2. Reducir las implicaciones económicas y sociales de la pandemia en los diversos territorios. 

Por lo que disciplinas como la Geointeligencia han marcado un antes y un después en la búsqueda de soluciones para el sector público y privado, lo que nos llevará en este artículo a hacer referencia al impacto de esta disciplina en la lucha contra el COVID-19 antes, durante y después de la pandemia. 

Si bien nos hemos permitido definir el objetivo de esta disciplina en diferentes artículos, podemos recalcar que la Inteligencia Geoespacial busca entender cualquier actividad en un espacio geográfico determinado, sustituyendo el ¿cómo? por el ¿dónde? Siendo así, y al focalizar lo anterior en la temática del COVID-19, gracias a esta tecnología fue posible georreferenciar las primeras apariciones del virus en el continente asiático, logrando aislar a sus portadores y notificando a las personas con las que había tenido contacto, reduciendo así los niveles de propagación del virus. 

¿Cómo los países afrontaron la lucha contra el COVID-19?

Un gran ejemplo de esto fue lo ocurrido en Corea del Sur, país que registró una baja cantidad de casos y un rápido control de la pandemia gracias a la inteligencia artificial y la geolocalización de casos positivos. 

Entre las acciones más destacadas de este país se encuentra la implementación de la base de datos “smart city” la cual en sus orígenes fue diseñada para entender los patrones de tráfico y contaminación en las ciudades, y que hoy en día funciona como un rastreador ya que de acuerdo con información de Reuters, esta base de datos es operada en conjunto con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Corea, y le proporciona a los investigadores y epidemiólogos datos en tiempo real de los pacientes positivos, sus transacciones con tarjetas de crédito, tiempo que pasaron en un lugar en específico entre otros factores, que ayudan a rastrear a las personas con las que tuvo contacto la persona infectada con el objetivo de reducir el contagio. 

Corona Map
Coronamap muestra las historias de viaje de los pacientes confirmados de COVID-19

De igual forma en este país asiático se desarrolló una serie de apps entre las que destaca  Corona 100m, esta app funciona bajo un sistema de geofencing  en el cual al tener tu ubicación activada te señala en modo de alerta si estás ingresando a una zona geográfica con radio de 100m en la cual se encuentran casos positivos de COVID-19, esta aplicación funciona únicamente bajo una supervisión oficial con el objetivo de impedir las malas prácticas y bajo la contemplación del uso de la información pública para el bien común, como lo señala SmartCitiesWorld

Pero Corea del Sur no fue el único país que  ha utilizado la inteligencia artificial y la geointeligencia para el control y registro del virus SARS-COV2. En este sentido, empresas como BlueDot un software canadiense que tiene como objetivo informar al sector público y privado sobre el riesgo de exposición ante enfermedades infecciosas fue pionero en alertar al mundo sobre el riesgo emergente del COVID-19 y posteriormente informar casi en tiempo real sobre los movimientos del virus con datos georeferenciados.

Tablero COVID-19 del Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas (CSSE) Johns Hopkins University.

Por otro lado, registros como el proporcionado por la Universidad John Hopkins en Estados Unidos, plasma es Sistemas de Información Geográfica el conteo del número de contagios totales, activos, negativos y muertes por COVID-19 en todo el mundo, lo que de acuerdo con Beth Blauer, Directora Ejecutiva de los Centros para el Impacto Cívico de la Universidad “tiene como objetivo tomar los datos en bruto de COVID-19 y transformarlos en visualizaciones claras y convincentes que ayuden a los responsables de las políticas y al público a comprender la pandemia y a tomar decisiones basadas en evidencia sobre la salud y la seguridad”.

En DESCIFRA también hemos entendido la necesidad de unir el Big Data, modelos de machine learning y la inteligencia geoespacial para proveer información clave para la reestructuración de las dinámicas sociales y económicas en estos tiempos de crisis, por esto trabajamos constantemente en estudiar el impacto que ha tenido la situación de contingencia en México a un nivel granular con el objetivo de apoyar a la población y a las empresas a través de la visualización de la información y su adecuado procesamiento.

Tasa de casos positivos por cada 100,000 habitantes.

Lo anterior en conjunto con la plataforma DESCIFRA la cual despliega una capa que se actualiza regularmente con información oficial de la Dirección General de Epidemiología Mexicana con relación a la pandemia del COVID-19 y una capa personalizada en la cual los negocios pueden visualizar cómo la pandemia ha cambiado la afluencia de la población semana a semana alrededor de cada punto de venta y así conocer el impacto de la movilidad en regiones específicas.  

Siendo así, todos estos datos, avances tecnológicos y usos de inteligencia artificial presentados con ejemplos de distintos países, han sido vitales al momento de declarar los cierres de fronteras, negocios, al igual que ahora al establecer las condiciones de reapertura. Ya que al entender el contexto geográfico de los casos positivos, es posible entrelazar diversas variables determinantes para la continuidad del virus en zonas particulares y con ello tomar decisiones estratégicas. 

De igual forma, gracias a los geodatos fue posible entender el cambio en la movilidad urbana y con ello lograr el primero de los objetivos previamente expuestos, y es que gracias a esto, se pudieron comprender las medidas mejores adoptadas y con mayores resultados gracias a los análisis predictivos, logrando también visibilizar los flujos de ciertas zonas en particular y en conjunto con los datos de pacientes positivos georreferenciados, brindar mayor claridad en el establecimiento de las medidas de distanciamiento como se argumentó en el caso de Corea del Sur. 

La nueva normalidad frente al COVID-19

Dejando atrás el factor salud inherente a la pandemia COVID-19 es imperativo hablar también de las consecuencias económicas y sociales que ha traído consigo las reducciones de movilidad durante el pico de la pandemia alrededor del mundo y cómo serán afrontadas al llegar poco a poco a la tan llamada “nueva normalidad”.

Por esto, la reinserción más inteligente a este nuevo panorama debe estar compuesta de estrategias territoriales basadas en el análisis de datos georreferenciados como lo menciona Roberto Wong, CEO de DESCIFRA “...los requisitos para reactivar el servicio han exigido que las industrias que evolucionen cinco años en términos de transformación digital. Esto las está obligando a cumplir las normas mínimas para sobrevivir en un entorno digitalizado, abriendo el camino a la competitividad y a la evaluación de las nuevas tecnologías de datos”, ya que sin importar si formas parte del sector público o privado, existe una inminente necesidad de buscar respuestas respecto al cómo, cuándo y dónde de todo esto. 

¿Por qué deberíamos de utilizar a la Inteligencia Geoespacial como el mejor aliado al momento de enfrentarnos a la nueva normalidad?

La respuesta es sencilla y mezcla un conjunto de variables y procesos, los cuales a través de modelos de machine learning, location analytics y Big Data como los que se realizan en DESCIFRA, nos llevarán a analizar el pasado, entender el presente y  predecir el futuro, con esto, cualquier empresa, industria o negocio logrará ser parte del proceso de transformación y reinventar sus estrategias para afrontar con esta tecnología los retos que procesos internacionales como la pandemia COVID-19 ha traído a los diferentes territorios. 

Siendo así, es gracias a estas nuevas disciplinas que podemos tener una toma de decisiones mucho más informada y clara, en donde se recalque que la economía, la estabilidad, el bienestar y la salud de toda la población es parte de un mismo conjunto, siendo capaces de  crear condiciones más seguras y sostenibles para enfrentar las consecuencias de la pandemia y así crear una nueva normalidad en donde por medio de la tecnología, la ciencia, el arte y la cultura se cree un mundo más justo e inclusivo.

Daniela Sena Rojas
“Cuando los tiempos se ponen difíciles, no nos damos por vencidos, nos levantamos” -Barack Obama